Inteligencia emocional en los niños ¿Por qué es importante?

Los niños con inteligencia emocional son más reconocidos y más aceptados en diferentes esferas de su vida. Desarrollar este aspecto les permitirá adquirir las competencias que los harán destacar más adelante, tanto en el ámbito personal, como en el ámbito laboral.

Diversos estudios sobre neurociencia demuestran que es a partir de los dos años de edad, cuando los niños están preparados para iniciarse en el desarrollo de estrategias y habilidades para aprender a manejar sus sentimientos y emociones, con el fin de regular su conducta y reaccionar de forma propositiva ante cualquier eventualidad.

Sin embargo, la experiencia nos demuestra que los niños, desde la más temprana edad, (meses de nacidos) perciben y reaccionan de acuerdo con los sentimientos y emociones de las personas que los rodean. Por eso es importante estar muy alertas para que, tanto padres como maestros, aprovechemos cada oportunidad y convirtamos cada momento cotidiano en una verdadera experiencia de aprendizaje.

 

Te comparto algunas estrategias para ayudar a desarrollar en los niños la inteligencia emocional:

  • Un primer paso es que, como adultos, les ayudemos a describir sus emociones ante diversas situaciones, interpretando y verbalizando para ellos lo que percibimos que están sintiendo en cierto momento. Por ejemplo: “¿Estás enojado porque no prestan el juguete? ¿estás triste porque se fue tu mamá? ¿tienes miedo porque no lo conoces?”
  • Mediante dibujos, los niños pueden aprender a identificar y distinguir las emociones más básicas como enojado, triste, contento. Posteriormente, será más factible explicarle sentimientos como asustado, frustrado y ansioso.
  • Dar muestras de empatía a los niños para tratar de identificar nosotros mismos sus emociones o sentimientos. De esta forma, estaremos proyectando un mensaje que dirá “entiendo cómo te sientes”, lo que fomentará en ellos también la empatía hacia sus compañeros y familiares.
  • Facilitar un clima de comunicación al darles la confianza suficiente para que nos digan qué piensan y escucharlos activamente una vez que nos confían sus emociones u opiniones. Para los niños es gratificante saber que son tomados en cuenta.
  • Las situaciones cotidianas son oportunidades para que los niños practiquen las habilidades necesarias para resolver sus problemas. Es importante que comprendan que las soluciones no se dan con la manipulación de las emociones, mediante el llanto o inclusive el berrinche.
  • Otra forma de procurar un ambiente de empatía es desarrollar la disciplina, no como un método represivo, sino como marco de convivencia respetuoso, donde mediante al autocontrol de sí mismos y de sus emociones puedan evitar conflictos con otros niños o con los adultos dentro en su entorno familiar y social.

En la medida que desde niños aprendamos a desarrollar este tipo de inteligencia y no sólo la inteligencia cognoscitiva, contaremos una serie de habilidades socioemocionales como una herramienta fundamental para el éxito, ya que ésta optimiza las relaciones humanas.

 

 

Patricia De la Fuente (paty)

Directora General y fundadora de SEDI. Paty es especialista en educación y desarrollo infantil con más de 40 años de experiencia. Pionera en la implementación de centros de desarrollo infantil en el país, convencida de brindar una educación oportuna e integral a los niños en la primera infancia.

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