Niños y niñas valientes: Herramienta para toda la vida

Todos sentimos temores y miedos en el transcurso de nuestra vida. Por ejemplo, a la hora de afrontar un examen, de intentar probar algo nuevo o defender nuestro punto de vista. Saber gestionar este sentimiento para que no nos impida actuar, se convierte en una virtud indispensable en todo ser humano. La infancia es clave para desarrollar las herramientas adecuadas que impregnarán valor o valentía en niños y niñas.

Tener VALOR implica poseer la confianza suficiente en uno mismo para:

  • Arriesgarse y probar hacer cosas nuevas.
  • Negarse cuando otros te presionan a hacer o decir cosas inapropiadas.
  • Seguir tus impulsos para actuar con integridad y consistencia. Por ejemplo, ser capaz de acercarse a las personas que están solas para incluirlas, aunque los demás no lo hagan.
  • Tener la habilidad de confrontar a alguien “popular” o “poderoso” que está actuando con dolo hacia los demás.
  • Honrar los valores y principios inculcados en tu familia y escuela, aunque esto represente tomar decisiones o acciones difíciles, que pueden ir “en contra de la corriente”.

¿Cómo pueden los padres reforzar este valor en los niños?

Estas son ocho formas de incentivar y fortalecer la valentía en la infancia:

  1. Reconocer a los niños cuando se atreven a hacer cosas nuevas. Intentar algo nuevo o dominar una nueva habilidad, como andar en bicicleta o amarrarse las agujetas, requiere esfuerzo, perseverancia y valor. Por eso es importante transmitirles palabras de aliento y sonrisas durante el proceso de aprendizaje, aunque no lo haga bien al principio.
  2. Nuestro ejemplo es vital ya que es mucho más elocuente que mil palabras. Como padre o madre, ten valor para confrontar situaciones difíciles y platícalo con tus hijos. Con esto, ellos aprenderán que también eres humano y como tal muchas veces tienes que hacer cosas que te inquietan, frustran o que, de plano, te dan miedo.
  3. Con una preparación constante y confianza en nosotros mismos podemos lograr disminuir el temor y aumentar el valor. Ser agresivo, gritar o tratar mal a los demás no es señal de valor. Al contrario, a veces los más cobardes, son aquellos que más gritan.
  4. Trabajar todos los días con tus hijos para que aprendan a decir “no” ante situaciones peligrosas. La práctica con situaciones sencillas durante la infancia, permite que tanto padres como hijos lleguen preparados para los desafíos en la adolescencia como el manejo del alcohol, las drogas y las relaciones riesgosas, entre otras.
  5. Formar el hábito de siempre verse a los ojos cuando hables con tus hijos. Esta acción promueve la atención plena de ambas partes.
  6. Aprender a expresarse con valor y convicción. Felicita a tus hijos cuando lleven a cabo algo en donde tuvieron que mostrar valor, como probar comida nueva, ir a una nueva escuela o cambiar de grupo, saludar a un amigo nuevo o incluirlo en el juego, etc.
  7. No confundir el valor con la negación. Hay que ser honestos, pero sin exagerar. Por ejemplo, cuando tus hijos van a recibir una inyección; no les digas “no duele” y/o “sólo los cobardes lloran”. Informales que una vacuna puede ser molesta durante un momento y que pasará pronto, pero que es necesaria para su bienestar.
  8. Enseñarles a reconocer que se equivocaron o cometieron un error. Aunque a veces puede resultar penoso y difícil admitir un fallo, es necesario para tomar responsabilidad de sus acciones, para lo cual se necesita mucho valor.

Patricia De la Fuente (paty)

Directora General y fundadora de SEDI. Paty es especialista en educación y desarrollo infantil con más de 40 años de experiencia. Pionera en la implementación de centros de desarrollo infantil en el país, convencida de brindar una educación oportuna e integral a los niños en la primera infancia.

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